Correo del Navegante
Diarios y Revistas
Radios en Vivo
Foros de Opinión
Horóscopo
Deje su Denuncia
Barrasbravas
ESPECIALES
y SERVICIOS


 


 


 


 


 


 





 

 

 

 

 

 

 




















  LA CULTURITA | Revista Virtual de Literatura
Nro. 2 - Agosto 2002  

 


DICCIONARIO UNO

Memoria: Aptitud síquica que permite reproducir un estado de conciencia pasado y reconocerlo como perteneciente a la propia experiencia * Recuerdo * Escrito en el que se hace una exposición de hechos, datos, etc. sobre algún asunto o actuación (sinónimo: informe) * En las calculadoras electrónicas, dispositivo donde se almacena la información sobre datos recibidos, resultados parciales y procesos por realizar * Informe que debe presentar anualmente el directorio de una sociedad o asociación, junto con el balance general, a fin de ponerlo a consideración de la asamblea de socios o accionistas * Relación de gastos hechos en un negocio o anotación de otros datos, realizados a manera de inventario * Relato escrito que alguien hace de recuerdos y acontecimientos de su vida * De memoria: retener exactamente en la memoria palabras, ideas, datos * Utilizar exclusivamente la memoria y no la inteligencia * Hacer memoria: acordarse

_____________________________________________________________________________

DICCIONARIO DOS

Memoria: Facultad anímica por medio de la cual se retienen las ideas adquiridas y se recuerda lo pasado * Fama, gloria * Disertación escrita sobre alguna materia * Relación de gastos o especie de inventario * Monumento que perpetúa el recuerdo de una cosa * Saludo afectuoso a un ausente

_____________________________________________________________________________

DICCIONARIO TRES

Memoria: Potencia del alma por medio de la cual se retiene y recuerda lo pasado * Exposición de hechos o motivos referentes a determinado asunto * Estudio o disertación escrita * Libro o cuaderno en el que algo es apuntado para tenerlo presente

_____________________________________________________________________________

Si me atengo a los dispositivos de la computadora, Memoria: ícono a pulsar para "guardar" algo que se necesite. De ese lugar virtual, lo guardado puede ser borrado fácilmente.
No conozco mecanismo más frío y perverso para ser relacionado con la memoria; sobre todo ateniéndome a las definiciones expuestas en la primera acepción de todos los diccionarios, que refieren la memoria como una facultad (humana) que tiene que ver con lo síquico, en el UNO, con lo anímico, en el DOS, con el alma, en el TRES. ¿Estaremos en presencia de la globalización de la memoria?
Con la velocidad del rayo, la computadora dispone sus defensas y subraya de un inevitable color rojo la palabra "Globalización"

_____________________________________________________________________________

La transcripción de las definiciones en los distintos diccionarios apunta a reflotar el valor conceptual de la palabra memoria. Arrancársela de entre las garras a los vaciadores de profesión que propalan a través de los medios masivos, en este caso diría que hasta sin intención, y quizá peque de ingenuo, un contenido flaco que no nos plantea la posibilidad de elegir -ergo, cualidad del significado y no la simple utilización al azar- cuál de entre las acepciones mencionadas es la que más nos gusta, conviene, sirve, ayuda, para entender la función de la memoria, y hasta qué punto no podemos ignorar el deber de ejercerla, en estos tiempos, en este contexto.

No por casualidad la primera de esas acepciones está consignada en los tres ejemplos citados como una facultad, palabra esta última que, a su vez, es susceptible de diversas acepciones, y por lo mismo que estamos tratando, yo elijo la de poder o derecho para hacer alguna cosa. Siendo entonces consciente de este poder, dirigiéndome a la definición propuesta, elijo para esta exposición: Memoria: facultad síquica o anímica, o potencia del alma para reproducir un estado de conciencia pasado y reconocerlo como perteneciente a la propia experiencia.
Bien sé que en este país, en este tiempo, son las otras formas de hacer memoria las que más apóstoles cuentan en sus filas. Se considera más a la memoria como un balance de cosas o de personas, con maquillaje de información puesta al servicio del poder, que como una cultura heredada de una a otra generación por medio de la cual los ciudadanos puedan repasar experiencias anteriores, de modo de sacar el mayor de los provechos y sobre todo concluir en las deficiencias cometidas para no volver a cometerlas.
Sé también que bajo el lema de "no lo diga, escríbalo", se identificó a la memoria en las frías oficinas de administración de las empresas de todo, que trabajaron en forma efectiva para borrar huellas de cara al futuro y, hoy por hoy, hemos perdido el norte hasta para pensar en la posibilidad de recrear esfuerzos comunes y propuestas productivas: allá se fueron las empresas que hacían memoria sólo para el papel y sus directivos que conocían a los empleados no por su nombre, su rostro o su actitud, antes por un número de legajo.
Por eso prefiero creer en la memoria como una facultad humana, síquica, y más aún anímica, y todavía mejor como una potencia del alma. Reflotar elijo, como decía al inicio, el "acordarse" (del latín accordare, proveniente de cordis, corazón), el recordar (del latín reccordari, pasar una situación o un hecho otra vez por el corazón).
En cuanto a la alternativa de considerar a la memoria como "la fama o la gloria, o el monumento que se erige como porfiando por perpetuar el nombre de alguien, ya Borges lo dijo: "la fama que no merece nadie". Lo que indica que hay formas inmerecidas de hacer memoria, y nos obliga a abrir bien grandes los ojos, del primero al tercero, y no perdernos en el laberinto de las posibilidades que sólo confunden.
Gabriel García Márquez identifica en "El otoño del patriarca", la inapelable memoria del rencor, por lo que vuelve a hablarnos del cor/ cordis/ corazón. En la secuencia a que hago mención, el pueblo toma justicia por mano propia ante los abusos de una dictadura de oprobio y termina linchando a un verdugo torturador. Pero con esto no quiero reivindicar los métodos de la violencia, ni siquiera cuando se ampara en la justicia. La violencia siempre termina acreditando la represión, de esto tenemos variados y cercanos ejemplos: hagamos memoria.
No, antes, la intención es marcar que en lo planteado en esa secuencia de la novela ejemplar de García Márquez, se reconoce nítidamente la falta popular de memoria frente a la atávica falacia del poder, el sometimiento repetido, y el estallido final que no termina resolviendo a futuro, antes sirve de desahogo como para marcar un volver a empezar, girando siempre sobre el mismo eje. El dictador de turno reparte algunas prebendas demagógicas, el pueblo se siente reconocido y todo vuelve a ser como era entonces. Es este el caso de la utilización exclusiva de la memoria sin la asistencia de la inteligencia que permitiera seleccionar las experiencias recogidas, evitar las piedras sembradas en el camino que invitan a la segunda vez del animal humano y planificar para progresar a cada próximo paso.

Por todo lo dicho, sería redundante dedicar este segundo número a la memoria en emergencia. Preferimos personalizarla en uno de los casos testigos de lo que es capaz de llevar adelante el poder político compelido por las urgencias sociales, y cómo siempre se elige qué tornillo apretar para mantener en movimiento aquella vieja memoria del miedo, más identificable con el instinto de los animales que con la facultad inherente a la sensibilidad de los seres humanos.



SECCIONES
 »
 Editorial
 »

 Dedicamos este número  a ...
 »

 Costuras en un país de
 harapos
»
 Es una máquina de
 tiempo
»
 Cultura es memoria
»
 Cronopios Cronistas
»
 Contáctenos
»
 Números Anteriores

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


© 2002 SIEMPRE TARDE. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
TODA LA INFORMACION CONTENIDA EN EL SITIO ES COPYRIGHT DE SIEMPRETARDE.COM. PROHIBIDA SU COPIA Y/O
REPRODUCCION SIN PREVIA AUTORIZACION
DISEÑO Y DESARROLLO [FACUNDO PAGANI @ PIN.DEV.WEB]