Daniel Germano, el ahora diputado nacional reutemanista, dijo hace algunas días que el "Pocho" Lepratti no fue un martir, agregando, "no vengan a inventar héroes". Esto es una cita textual que hizo este personaje al referirse al diciembre trágico en nuestra provincia que dejó como saldo de la represión, 7 muertos.
--
¿Qué decir?, lo primero que se me ocurre, es expresar mi pena por no haberlo conocido al Pocho Lepratti y lo amargo que resulta conocerlo a Germano, por su pasado, su presente y su impunidad
--
¿Como en una misma sociedad, en una misma provincia, en una misma ciudad, pueden haber convivido dos personas tan dispares como el Pocho y Germano?
Tiene una explicación: la función de Daniel Germano como Ministro de una de los gobiernos más corruptos del que se tenga memoria en la provincia es sufieciente razón como para que se contraponga una figura como la del militante social asesinado.
--
Por que mientras Germano "ajustaba", como Subsecretario de Logística y de Recursos Humanos de ese Ministerio de Hacienda de 1988 al 89, luego como Subsecretario de Haciendas y Finanzas durante algunos meses de 1990 y después como Ministro de Hacienda y Finanzas de la Provincia desde ese año hasta el final del mandato de Víctor Reviglio, Lepratti ya se había comprometido con Díos y con la gente que quedaba en el camino por las políticas que defendió Germano
--
Cuando Germano ocupó una banca en la Cámara de Diputados en el período 1991-1995 y votó cuantas leyes propuso Reutemann, entre ellas, el primer Pacto Fiscal, la privatización de la Dipos y las emergencias económicas y previsionales, (que lo tuvo como uno de los ideólogos), el Pocho ya se comprometía con aquellos que estaban definitivamente afuera de las políticas neoliberales a las que Germano adhirió con fervor
--
Germano también fue Ministro de Educación, durante el último gobierno de Reutemann, durante su gestión y según los datos del Ipec de aquella época, la mitad de los docentes de la provincia ganaba menos de 600 pesos y en los dos principales aglomerados, Santa Fe - Santo Tomé y Gran Rosario, el 80 por ciento de los maestros ocupados ganaba menos de esa cifra. Germano fue el Ministro que mandó a los maestros a buscarse otro trabajo sino les alcanzaba con lo que cobraban. Fue Germano quién a través del vergonzoso presentismo intentó disciplinar a los que hace años vienen intentando brindar educación en edificios que no guardan las mínimas condiciones para trabajar con chicos. A propósito ¿Cuántos maestros se olvidaron de quién es Germano en estas últimas elecciones, ungiendoló Diputado Nacional?. Mientras todo esto hacía Germano. El Pocho coordinaba talleres para niños marginados, daba clases de teología junto al cura Edgardo Montalbo y comenzó a trabajar con pibes con problemas de adicciones. Es decir Lepratti juntaba la basura que tiraba Germano.
--
Mientras Germano veía en el 2001 caerse el país desde su despacho del centro cívico y seguramente miraba por televisión, como "perros de presa" vestidos de policías reprimían en Plaza de Mayo y en otros puntos del país. En la periferia de Rosario, en el Barrio Las Flores específicamente, un ayudante de cocina llamado Claudio Lepratti pedía que no disparen por que ahí solo había chicos comiendo. Había chicos comiendo. Esos chicos que no hubiesen estado ahí, si en este país no se hubiese abrazado como discurso único la teoría del derrame que dicen que provoca las bondades del liberalismo ecónomico, al cuál Germano adscribió y lo sigue haciendo a juzgar por su posicionamento político como diputado nacional del reutemanismo. Lepratti tampoco debería haber estado ahí y un balazo en la garganta sesgó su vida.
--
Qué pena no haberlo conocido al Pocho y que amargo que me resulta conocerlo a Germano. ¿Pero que hubiese sido de esos pibes, de todos nosotros, ayer , hoy y lamentablemente mañana si a los "germanos" no tuviesen enfrente los Lepratti? . Qué sería de esta sociedad tan injusta, tan desigual, sin "pochos"
--
A lo mejor Germano tiene razón, el "Pocho" Lepratti no es un martir ni tampoco un héroe, por estoy seguro que nunca se lo planteo ni quiso serlo. Lo que nadie debe dudar que es un "ejemplo" y como alguién escribió de él, no lo mataron, lo multlipicaron. Lepratti, mientras los que gobiernan no salden la deuda con los excluídos, es el camino a seguir. Los "germanos" son el atajo sinuoso que nos llevó al precipio. Ojalá aprendamos y no hagamos de lata a los "Lepratti" y diputados nacionales a los "germanos"
--