POLITICA
  ECONOMIA
  JUDICIALES
  POLICIALES
  INFO. GENERAL
  CULTURA
  DEPORTES
  EDITORIALES
  GREMIALES
  ESPECTACULOS
  AGUAFUERTES
  INTERNACIONALES
  Correo del Navegante 
  Diarios y Revistas
  Radios en Vivo
  Foros de Opinión
  Deje su Denuncia
  Barrasbravas!
  Humor
   
   


 

Santa Fe,   Martes, 06 de Enero de 2009 | 06:13:29 a.m. 
  SECCION: PARA NO OLVIDAR
EL CURA QUE ROMPIO EL SILENCIO
 

Un sacerdote confirmó y dio datos sobre una de las denuncias contra Storni.

El Padre José Günter tiene 82 años. Es uno de los sacerdotes párroco de la iglesia San Roque, ubicada en Lavalle al 5200 de nuestra ciudad. Durante mas de 50 años ayudó a la construcción y dar forma a las iglesias y parroquias que hoy ocupan esa zona de Santa Fe. Fue íntimo amigo del fallecido
Edgardo Trucco y uno de los hombres mas cercanos de quien fuera antecesor de Storni:
Monseñor Zaspe. Utilizar con él la limitación de “cura tercer mundista”, “miembro de la línea de Zaspe”, podría llegar a parecer

Después de muchos años de silencio, terminó con ese secreto que llevó consigo durante tanto tiempo y contó su verdad sobre las denuncias que pesan sobre el titular de la arquidiócesis local, una de las cuales le tocó vivir en carne propia.

Está cansado de guardar ese secreto. Una realidad que le tocó vivir hace años, que nunca hizo pública, pero que nunca negó. El respeto por una iglesia “hecha por hombres” fue el justificativo que le ayudó a conservar para sí mismo los nombres, situaciones y momentos que le tocó vivir, y que
involucraba directamente a su superior. Pero efectivamente, lo que a continuación se relata, nunca lo denunció públicamente, pero tampoco lo negó a quien quisiera consultarlo.

“Corría el mes de febrero. Estabamos de vacaciones en Calamuchita, Córdoba. No fui nunca mas. De ese veraneo con Truco nos volvimos dos días antes...ni siquiera fuimos a las fiestas patronales de lugar. Me fui porque me sentía muy atragantado...”. Así comienza el relato del Padre José Günter sobre lo vivido en la vecina provincia, historia que fue contada en forma anónima por la escritora Olga Wornat y que a partir de hoy comienza a tomar forma con nombres y apellidos.

“Había viajado junto a Truco y Storni. Nos acompañaban también unos sacerdotes de Rafaela y seminaristas de Santa Fe. Este muchacho, que estaba con todos los seminaristas, fue para adentro (de la casa donde se alojaban) para bendecir un crucifijo y vino espantado por lo que había pasado con ese acoso” comentó el sacerdote quien luego detalló “fue un beso nada mas, un beso acá (señalándose el cuello), un beso sexual digamos, y eso hizo que viniera espantado, desbordado de bronca por lo que había pasado”. “Después vino otro muchacho...”, afirmó señalando una foto que tiene con él sobre su escritorio, “de apellido Escamurra, que luego entró a una congregación de Rosario, un valorazo. El me dice: Padre hable, porque todo el mundo sabe. Uno de los muchachos habló demasiado y el superior de ese momento, le entregó dinero y le dijo que se fuera inmediatamente a la casa, que ni pasara por el seminario, porque había hablado del asunto”.

Tras contar una serie de anécdotas con otros seminaristas que se fueron de Santa Fe para continuar con su vocación en Rosario (según dice Günter muchos le dijeron: Padre yo me voy, acá no piso mas), siguió comentando lo ocurrido, ya en Santa Fe, en compañía de su íntimo amigo y confesor, Edgardo
Trucco.

“Le dije a Trucco: - yo le voy a escribir una carta- y luego se la mostré para ver que decía. Ahí nomás me contestó:- yo nunca hubiese hecho una carta tan bien escrita-.
- ¿Se la mando ahora o después?.
- Mandásela ya. Y se la mandé”.

Después de la interrupción del teléfono que para esa hora no paraba de sonar (dos veces en treinta segundos) continuó su relato: “era una carta muy respetuosa, una carta de amigo” tras lo cual comentó parte de la misma: “solamente quería expresarte que tuviste un serio desliz que afectó a
una comunidad de elegidos, no te juzgo ni te condeno, porque no me corresponde, pero, salvate”.

Günter siguió afirmando: “le hice saber que estuvo mal, charlamos como amigos, yo incluso lo tuteaba”, después cuando me llamó a su despacho me dijo “Gracias, che...así se hace”.

Al poco tiempo, recibió la llamada de Monseñor Arancibia, Arzobispo de Mendoza: “él me dijo –usted no me conoce ni yo a usted tampoco, pero le pido que mañana me vea a las cuatro de la tarde en la casa del Obispo, por favor no me falle”. El sacerdote de la parroquia San Roque continuó: “fui y
tuve una entrevista a solas con él, en una casa aparte. Empezó a hablar y a preguntarme mientras yo trataba de guardarme lo mas que podía, con la carta en el bolsillo, por las dudas” expresó tras lo cual indicó que Arancibia sacó una copia de la misma carta y le preguntó “¿y esto?. “Ahí quedé
planchado” comentó Günter con una mueca, tras lo cual agregó: “sospecho que se la habrá enviado Trucco, eramos muy amigos”.”Me empezó a insistir con la carta y entonces le conté lo que había pasado, mucho no quería meterme porque no sabía mucho de quien me estaba haciendo la entrevista...encima había como cuarenta personas esperando, incluso el juez también fue...(interrumpí y pregunté qué juez) “fueron varios jueces...Lazcurain, el papá del chico (protagonista del hecho comentado del beso) y otro que me habló justamente anoche, irritadísimo, que también está en la cosa, el Dr. Dalla Fontana, ex magistrado de Santa Fe, muy amigo mío. El sabía todo lo que había pasado, me felicitó y me agradeció lo que había hecho”.

Esta conversación fue el solo el principio de una conversación que puso nombre y apellido a las denuncias, a la polémica y a las versiones que durante años se conocieron en forma anónima. Queda mucho por decir, esto es solamente el comienzo de una larga conversación.

--

El Padre Günter continuaba sentado en una de las modestas sillas que adornan la sala de entrada de la casa que le sirve de hogar en un pasaje ubicado muy cerca de la parroquia.

Su tranquilidad a la hora de relatar los hechos que guardó durante casi diez años, solo se ve interrumpida por las insistentes llamadas telefónicas o la llegada de un caniche que tiene como mascota.

Para esa altura, había comentado mucho de lo ocurrido en 1994 y acerca de los testigos silenciosos de aquellos hechos, cuyos nombres permanecieron en el anonimato o como parte de una suerte de leyendas urbanas y rumores eternamente sin corroboración.

Aún le quedaba mucho por decir al Padre Günter, por lo que inmediatamente, después de una de nuestras tantas interrupciones, continuó su relato, haciendo referencia a lo que ocurrió después de la charla con los miembros de la comisión investigadora del Vaticano.

“Pasaron tantos meses de la entrevista con Arancibia (Obispo de Mendoza), que le volví a escribir una carta para saber que había pasado” con la charla mantenida en Paraná. Ahí le puse que sabía que esta carta no me la iba a contestar, porque el tema es muy delicado” y al tiempo recibí una
epístola del sacerdote mendocino que decía `lo comprendo, oremos`. Después de eso nunca mas pude hablar con él”.

En gran parte del relato, el sacerdote repitió una y otra vez que muchos de los episodios contados en la entrevista, habían ocurrido en presencia del Edgardo Truco (ex párroco de la Basílica de Guadalupe), o habían sido comentados al cura. La incógnita, que Trucco se llevó a la tumba, es
conocer porqué habiendo denunciado tantas cosas importantes, nunca se animó a hablar
públicamente del tema.

Sobre ello, Günter afirmó: “él podría haber tenido autoridad para decir esto... pero son cosas delicadas, uno tiene miedo de hablar. Ahora mismo vos me estás tomando, y yo estoy apretándome acá (señalándose el pecho) porque no quiero largar más, me hace mal esto...me parece que sos como una vivorita que entra...” y en medio de una sonrisa amigable, comenzó a hacer bromas
sobre las mujeres y sus parecidos con los bichos.

Tras el paréntesis logrado con el chiste de Günter, la conversación continuó en un tono mas distendido y tranquilo. Al ser consultado sobre lo que iba a pasar ahora en la iglesia santafesina a partir de su testimonio y de lo que había ocurrido en los últimos días contestó también a modo de broma: “- Que se yo, yo nunca estuve en este merengue...” e inmediatamente cambió el
curso de la conversación afirmando” - ahora lo que me extraña muchísimo es que él (por Storni) haya ido a la reunión del Episcopado (que estuvo sesionando desde el lunes)”. En tal sentido, y tras conocer los comunicados de prensa que emitieron los obispos argentinos apoyando a su par santafesino, Günter expresó que Edgardo Storni “tenía una defensa interna que le ataja todo, hasta me dijeron de (una) defensa allá arriba...en el Vaticano va a tener algún apoyo, con que tenga una persona...”. También sostuvo que “el mecanismo es como en todos los gobiernos que son eclesiásticos.. puede tener la influencia de algún cardenal, que tape la cosa, que crea que es
conveniente no expandir esto”.

- ¿Usted cree que Truco metió la mano en esto desde arriba?.
- “Le agradecería”, contestó bajando la mirada con una sonrisa socarrona.

 
 
 





® 2002/03 SIEMPRETARDE.COM TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
  TODA LA INFORMACION CONTENIDA EN EL SITIO ES COPYRIGHT DE SIEMPRETARDE.COM. PROHIBIDA SU COPIA Y/O  REPRODUCCION TOTAL O
  PARCIAL SIN PREVIA AUTORIZACION
  Fotografías de Portada: ESTANISLAO PAGANI
  DESARROLLO WEB [FACUNDO PAGANI @ PIN.DEV.WEB]