Cuantas veces escuchaste, esto:
"Los argentinos no se conocen ellos mismos. Creen en la interpretación de los sueños, en Freud y en el horóscopo chino, visitan al médico y también al curandero, todo al mismo tiempo. Tratan a Dios como el flaco" y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden un Tedeum en la catedral.
No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones.
No discutás con ellos jamás!!!!
Los argentinos nacen con sabiduría inmanente Saben y opinan de todo!
En una mesa de café y en programas de periodistas/políticos arreglan todo.
Cuando los argentinos viajan, todo lo comparan con Buenos Aires.
Hermanos, ellos son "el pueblo elegido"… por ellos mismos. Esto lo dijo el filósofo español, Julián Marías, cuando le pidieron que escriba algo sobre nosotros
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Hace unos sábados atrás compartí una cena con algunos amigos, dos de ellos viven en el exterior y salió el tema de lo que dijo de nosotros, el candidato a Presidente por el Frente Amplio uruguayo, José Mujica, éste brindó una serie de entrevistas que fueron llevadas a formato de libro por el periodista de ese país Alfredo García. Entre otros "halagos" a nuestra idiosincracia, el popular Pepe dijo:
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Argentina "tiene reacciones de histérico, de loco, de paranoico" y su problema "es político". En cuanto al actual gobierno argentino, el uruguayo asegura que "es de lo mejor que han tenido de izquierda, pero los Kirchner son peronistas patoteros".
En relación al ex presidente Carlos Menem, Mujica no duda en tildarlo de "mafioso y ladrón", al tiempo que consideró a los radicales como "muy buenos tipos, pero nabos".
"Argentina no llegó al nivel de democracia representativa y la institucionalidad no vale un carajo. Hay que luchar por hacer la realidad inteligible en ese país", expresa Mujica en el libro titulado Pepe.Coloquios
Sobre el conflicto con el campo, Mujica opina que el "campo y el gobierno despedazaron el país al pedo, son todos unos burros. Tenían una cosecha de soja 25 mil millones de dólares y se pelearon, lo evaporaron todo".
"No se puede creer que la Argentina es un pueblo de tarados, porque tiene una intelectualidad potente y pensadores importantes.
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Lo que se dice "contundente" lo del Pepe, ahora ¿qué nos aporta?
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Es probable que Mujica, este hombre de 74 años, con pinta de abuelo bonachón, que rompió con aquella máxima que indica que para sobrevivir hay que ser políticamente correcto, sea el próximo Presidente del Uruguay dentro de pocos días
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También quiero aclarar que prefiero a Mujica y no al ex -Presidente Batlle que en 2002, dijo (creyendo que una cámara y un micrófono estaban apagados) que los argentinos eramos una "manga de ladrones del primero al último". Sin embargo, el ex mandatario pidió disculpas entre lágrimas a su par de entonces, Eduardo Duhalde y todo quedó diplomáticamente en la nada.
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Hace muchos años que los argentinos somos materia de análisis, de burlas, de descalificaciones, por parte de pensadores, intelectuales, sociólogos y políticos extranjeros que en algunos casos agregan a tan trabajosa tarea, una serie de recomendaciones de cómo tenemos que cambiar y llegar al paraíso del que ellos disfrutan.
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No, no me agarró un ataque de argentinismo ni de patrioterismo, ni de nacionalismo vernáculo, estoy bastante cansado de que nos analicen, desde el obelisco, desde el fútbol, o por nuestra clase dirigente y sobre todo la política, a la que ponemos y sacamos nosotros cada 2 y 4 años.
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Este repiquetear de críticas que se han transformado en una costumbre en latinoamérica y algunos lugares del mundo ( por lo menos en aquellos que saben que existimos), muchas de ellas justas, ya las hemos hecho los propios argentinos, sus consecuencias las hemos sufrido en carne propia y castigado en las urnas y no pierdo las esperanzas que las rectificaremos por convicción y no inducidos por respetados y no tantos, analistas circunstanciales de nuestros defectos y errores que en muchos casos son moneda corriente en los lugares donde viven nuestros consejeros.
El desprecio colectivo (en este caso, hacia los argentinos), como toda generalización, es erróneo y, por lo tanto, injusto. Habría que recapacitar, aunque sea a la luz de aquella máxima escolástica (con perdón de las creencias o no creencias): "Nunca niegues, raramente afirma, siempre distingue". Hay que distinguir: sólo algunos médicos son indiferentes a los dolores ajenos; sólo algunos abogados son picapleitos; sólo algunos policías son corruptos; solo algunos argentinos son chorros y así sucesivamente.
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Se que esto jamás le va a llegar al señor José Mujica, pero quizás a algún uruguayo, chileno, brasilero, boliviano o paraguayo, que nos esté escuchando: quiero decirles que los que habitamos este país somos así , no es una justificación, al contrario, es una incentivación para mejorar, estoy seguro de que millones de argentinos, aunque parezca contradictorio, no estamos conformes de cómo somos, pero estamos orgullosos de serlo y como sabiamente dijo Rodolfo Bracelli : Dime, país, cómo son tus intelectuales, vedetes, deportistas, artistas, humoristas, políticos, modelos... y te diré, país, quién eres.
Quién eres, quién soy, quiénes somos: argentinos. Algo a veces penoso, a veces arduo, pero siempre sumamente entretenido.
En realidad, ser argentino no es ni un privilegio ni una maldición, no es ni una virtud ni un pecado, no es nada del otro mundo. Ser argentino es algo que le puede pasar a cualquiera y yo agrego ,inclusive a los que no viven en este país